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Parsis: la religión amable

Son los Parsis, una comunidad religiosa que viajó desde Persia (Iran) hasta la India hace de ello mil años. Son muy pocos; una gota entre un océano de Hindúes, pero tienen un extraordinario poder económico, industrial y cultural en este formidable país. Su religión se pierde en la memoria de la humanidad. Su Dios se llama Aura-Mazda y su profeta, Zaratustra. Practican una religión amable y solidaria que tiene, en cambio, reservado el derecho de admisión; no hacen apostolado, de tal forma que solo es Parsi quién nace Parsi. Los perritos son para ellos animales sagrados........

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La apasionante vida de las hormigas. Amor y guerra en el hormiguero

La vida de Sonia no es nada fácil. Su madre no la puede atender como ella se merece. No es de extrañar, Sonia tiene veinte millones de hermanos. Sonia es una hormiga y la sorprendemos en un momento importante de su vida: se muda de casa. Esta es la Primera Parte de un viaje al mundo de las hormigas del que nos encontramos tan satisfechos que se encuentra entre nuestros favoritos. No es para menos, estos seres diminutos serían los dueños del planeta si no tuvieran tantos enemigos. La fotografía es de Andrey Pavlov

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Venenos. Envenenadores y envenenados.

Os presentamos la serie Veneno. Unas entradas (post) de los que estamos bien satisfechos. Nos ha costado lo suyo pero ha merecido la pena. Después de documentarnos como lo hemos hecho no somos ya los mismos. Pensamos que las sepulturas están llenas de pobres infelices a los que alguién, que no les quería nada, les ha enviado al otro mundo antes de lo que era menester. Y no son casos contados, son miles, decenas de miles.........quién sabe. En cualquier caso bastantes más de los que pensamos ¿Exageramos? Bueno, juzga tu mismo y lee

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La historia del pañal

Estos pantalones sin entrepierna que utilizan los niños de corta edad en China se llaman "kaidangku" y tienen ya un largo recorrido. Al parecer se utilizan en China desde la época de Mao. Están en vías de extinción y poco a poco son sustituidos por los pañales desechables. En Occidente, sin embargo, los pañales de un sólo uso se ven cuestionados y regresa el pañal reutilizable...

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feat5

Marca España: Una historia de ovejitas

La epopeya de esta ovejita no tiene nombre. Fueron dueñas de La Península Ibérica durante siglos. Cuidadas y mimadas hasta la extenuación. Protegidas con celo por Reyes y pastores pues su lana se consideraba y se considera única. Víctima de secuestros y tráfico ilegal con el proposito de conseguir suficientes ejemplares para asegurarse su reproducción. Estimada como pocas especies en Argentina y Australia. Es una institución en Nueva Zelanda donde ya la consideran una especie propia. Es la oveja merina española, un animalito que ha conquistado el mundo. La foto es de National Geographic

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La Iglesia Primitiva. Vida de Santos. Eremitas, santones, ermitaños y estilitas. Aseo, cosmética y fe (Parte Primera)


La exaltada vivencia de la fe de los cristianos primitivos disculparía el extremo desaseo de sus hombres santos encajando el hedor de su sacrificio con las fragantes bienaventuranzas de su ascesis. ¿Cómo practicaría su higiene San Simeón a lo largo de cuarenta años instalado sobre una columna de quince metros? ¿Se detiene la crónica hagiográfica del eremitismo en los pormenores de las obligaciones biológicas? ¿Implicaba la fe aquel clamoroso deterioro de las pieles sometidas a privaciones innumerables? Veamos.
     Si la tradición clásica ofrecía la grosera e impúdica abundancia en los banquetes de los gentiles, la renuncia extrema a los placeres físicos llevaba a los primeros anacoretas a festines tan parcos como el referido por Juan Cassiano [ca 360-ca 434] que paso unos siete años en el desierto de Egipto, y que estaba compuesto para compartir con otros monjes penitentes por medio kilo escaso de pan, cinco garbanzos un poco de aceite, higos y pasas. Tratándose en este caso de una colación excepcional se hace difícil imaginar el contenido del sustento alimenticio diario que estaba al alcance de los eremitas. La frugalidad de Elpidio de Capadocia, nos dice desde el lejano siglo IV que se le conocía, por lo concienzudo de su ayuno, como el hombre incapaz de proyectar sombra alguna. 


Las tentaciones de San Simeon. Fotograma de Simón del desierto, dirigida por Luis Buñuel

     Simeon el estilita, conocido también por el sobrenombre de el viejo con el fin de diferenciarlo de al menos dos prosélitos que le sucedieron en el tiempo, es uno de los exponentes mas truculentos de la herencia gnóstica que veía en la imperfectibilidad de la materia, incluido el cuerpo humano y considerando este como el primer principio de corrupción, la principal causa de impureza. La carne era el instrumento del que se servían las fuerzas del mal para privar al hombre de la salvación eterna. El cuerpo es mi enemgio y como consecuencia de esto lo mortifico prescindiendo de todas aquellos atavíos y accesorios destinados a una remuneración amigable del mismo. Como corolario de esto encontramos la santidad de Simeón, en la practica el inventor del cilicio, una soga en su caso amarrada fuertemente al abdomen y que le causo tales ulceras que solo el olor por el  que suspiraban sus heridas y la presencia de gusanos en su cama hizo incomodar a sus compañeros de cenobio, incapaces de concentrarse en sus rezos por el fuerte hedor que le acompañaba. La extrema ascesis del Santo obligaría al abad a expulsarlo del cenobio pero este decidido  a ganarse el cielo por sus renuncias en la tierra, se retiró al desierto en una cueva a la que se amarró con una cadena para que el peso de la soledad no le hiciera renunciar a su retiro en un momento de debilidad. Paso también por un episodio de statio, es decir la absoluta inmovilidad llegando a dormir recostado sobre un tablón. Hasta que por fin perseguido por su propia fama de santón decidió pasar el resto de sus días encaramado en una columna de 15 metros[1] en las que a veces, y con excepción de las mujeres, solía recibir a alguno de sus numerosos discípulos soportando el inclemente Sol, rehusando incluso la instalación de un entoldado, por lo que la lluvia, el frió y el viento fueron sus permanentes asociados. Recibió incluso la visita de Satanás que por lo visto le ocasiono un episodio de gangrena. Es este otro momento fétido del Santo, que hasta entonces parecía regalar a lo suyos episodios olfativamente desagradables, en este caso tardo en curar varios meses e incluso aquellos que le servían debieron sahumar con materia de cedro los pies de la columna viéndose obligados a de obstruirse los orificios de la nariz con material aromático[2] con el fin de acercarse a él sin sucumbir a la espantosa prueba fragante de una necrosis. Debemos esperar a los últimos días de este santo que haría arrodillarse al propio Emperador Teodosio para que fuera obsequiado con sucesivas oleadas de viento a cual mas fragante, preludio este de su final. Perfumes de particularidades tan excepcionales que solo a él le fueron brindados puesto que solo era perceptible en la parte superior de la columna en la que había pasado cuarenta años de su vida[3].
     La extrema espiritualidad de San Simeón no fue estéril, Muchos penitentes y ascetas[4] pasaron parte de su vida sobre una pilastra. Teodoreto[5] no vacilaba al afirmar que eran tan numerosos que emergían como flores en Primavera. Las condiciones en las que prosperaron estos penitentes, llevando su cuerpo hasta limites difícilmente inimaginables fueron difíciles; alimentándose una vez por semana, castigando sus entrañas con el horrible ardor de la sed, soportando los rigores de espacios climáticos  hostiles, sobre todo en los desiertos de Egipto y Siria. Su condición física resultado de las privaciones alimenticias les llevaba a un estado de extrema extenuación que bien pudiera explicar su inhibición sexual o el control del dolor. La aflicción de San Jeronimo quedaba de manifiesto al mostrar su piel negra “como la de un etíope” y su añoranza por un vaso de agua fría pero también, y sobre todo, a su lucha contra los pensamientos impuros. 

Continuara....
    



NB: se han retirado las notas al pie por decisión del autor. No obstante se conservan los enlaces a título informativo










LISTADO DE LOS PAPAS DESDE EL AÑO MIL A LA ACTUALIDAD. PARTE II







144. Juan XVIII
145. Juan XIX
146. Sergio IV
147. Benedicto VIII
148. Juan XX
149. Benedicto IX
150. Gregorio VI
151. Clemente II
152. Dámaso II
153. San León IX

154. Víctor II
155. Esteban X
156. Benedicto X
157. Nicolás II
158. Alejandro II
159. San Gregorio VII
160. Víctor III
161. Urbano II
162. Pascual II
163. Gelasio II

164. Calixto II
165. Honorio II
166. Inocencio II
167. Celestino II
168. Lucio II
169. Eugenio III
170. Anastasio IV
171. Adriano IV
172. Alejandro III
173. Lucio III

174. Urbano III
175. Gregorio VIII
176. Clemente III
177. Celestino III
178. Inocencio III
179. Honorio III
180. Gregorio IX
181. Celestino IV
182. Inocencio IV
183. Alejandro IV

184. Urbano IV
185  Clemente IV
186. Gregorio X
187. Inocencio V
188. Adriano V
189. Juan XXI
190. Nicolás III
191. Martin IV
192. Honorio IV
193. Nicolás IV

194. San Celestino V
195. Bonifacio VIII
196. San Benedicto XI
197. Clemente V
198. Juan XXII
199. Benedicto XII
200. Clemente VI
201. Inocencio VI
202. Urbano V
203. Gregrorio XI

204. Urbano VI
205. Bonifacio IX
206. Inocencio VII
207. Gregorio XII
208. Alejandro V
209. Juan XXIII
210. Martin V
211. Eugenio IV
212. Nicolas V
213. Calixto III

214. Pio II
215. Paulo II
216. Sixto IV
217. Inocencio VIII
218. Alejandro VI
219. Pio III
220. Julio II
221. Leon X
222. Adriano VI
223. Clemente VII

224. Paulo III
225. Julio III
226. Marcelo II
227. Paulo IV
228. Pio IV
229. Pio V
230. Gregorio XIII
231. Sixto V
232. Urbano VII
233. Gregorio XIV

234. Inocencio IX
235. Clemente VIII
236. Leon XI
237. Paulo V
238. Gregorio XV
239. Urbano VIII
240. Inocencio X
241. Alejandro VII
242. Clemente IX
243. Clemente X

244. Inocencio XI
245. Alejandro VIII
246. Inocencio XII 
247. Clemente XI
248. Inocencio XIII
249. Benedicto XIII
250. Clemente XII
251. Benedicto XIV
252. Clemente XIII
253. Clemente XIV

254. Pio VI
255. Pio VII
256. Leon XII
257. Pio VIII
258. Gregorio XVI
259. Pio IX
260. Leon XIII
261. Pio X
262. Benedicto XV
263. Pio XI

264. Pio XII
265. Juan XXIII
266. Pablo VI
267. Juan Pablo I
268. Juan Pablo II
269. Benedicto XVI
270. Francisco





1003
1003
1009
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1410             antipapa
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1503
1503
1513
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1523

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1550
1555
1555
1559
1566
1572
1585
1590
1590

1591
1592
1605
1605
1621
1623
1644
1655
1667
1670

1676
1689
1691
1700
1721
1724
1730
1740
1758
1769

1775
1800
1823
1829
1832
1846
1878
1903
1914
1922

1939
1958
1963
1978
1978
2005
2013



Listado completo de los Papas de La Iglesia desde su fundación hasta el siglo XXI. Primera Parte





                                                                     Año de inicio de su pontificado
001  San Pedro
002  San Lino
003  San Anacleto
004  San Clemente I
005  San Evaristo
006  San Alejandro I
007  San Sixto I
008  San Telesforo
009  San Higinio
010  San Pío I

011  San Aniceto
012  San Sotero
013  San Eleuterio
014  San Víctor I
015  San Ceferino 
016  San Calixto I
017  San Urbano I
018  San Ponciano
019  San Antero
020  San Fabian

021  San Cornelio
022  San Lucio I
023  San Estéban I
024  San Sixto II
025  San Dionisio
026  San Felix I
027  San Eutiquiano
028  San Cayo
029  San Marcelino
030  San Marcelo I

031  San Eusebio
032  San Melquiades
033  San Silvestre I
034  San Marcos
035  San Julio I
036  San Liberio
037  San Felix II
038  San Dámaso I
039  San Siricio
040  San Anastasio I

041  San Inocencio I
042  San Zósimo
043  San Bonifacio I
044  San Celestino I
045  San Sixto III
046  San León I, el Magno
047  San Hilario
048  San Simplicio
049  San Felix III
050  San Gelasio I

051  San Anastasio II
052  San Símaco
053  San Hormisdas
054  San Juan I
055  San Felix IV
056  San Bonifacio II
057  Juan II
058  San Agapito I
059  San Silverio
060  Vigilio

061  Pelagio I
062  Juan III
063  Benedicto I
064  Pelagio II
065  San Gregorio I, el Magno  
066  Sabiniano
067  Bonifacio III
068  San Bonifacio IV
069  San Deodato
070  Bonifacio V

071  Honorio I  
072  Severino
073  Juan IV
074  Teodoro I
075  San Martín I
076  Eugenio I
077  Vitaliano
078  Adeodato II
079  Dono I
080  San Agatón

081  San León III
082  San Benedicto II
083  Juan V
084  Conon
085  San Sergio I
086  Juan VI
087  Juan VII
088  Sisinio
089  Constantino
090  San Gregorio II

091  San Gregorio III
092  San Zacarias
093  Estéban II
094  Estéban III
095  San Paulo I
096  Estéban IV
097  Adriano I
098  San León III
099  Estéban V
100  San Pascual I

101  Eugenio II
102  Valentino
103  Gregorio IV
104  Sergio II
105  San Leon IV
106  Benedicto III
107  San Nicolas I
108  Adriano II
109  Juan VIII
110  Martin II

111  Adriano III
112  Esteban VI
113  Formoso
114  Bonifacio VI
115  Esteban VII
116  Romano
117  Teodoro II
118  Juan IX
119  Benedicto IV
120  León V

121  Cristobal
122 Sergio III
123  Anastasio III
124  Landó
125  Juan X
126  León VI
127  Estéban VIII
128 Juan XI
129  León VII
130  Estéban IX

131  Martín III
132  Agapito II
133 Juan XII
134  Benedicto V
135  Juan XIII
136  Benedicto VI
137  Dono II
138  Benedicto VII
139  Juan XIV
140  Juan  XV

141  Juan XVI
142  Gregorio V
143  Silvestre II












  42 d.C
  67
  78 
  91
100
109
119
127
139
142

157
168
177
193
202
219
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230
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236

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252
253
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259
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337
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432
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467
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492

496
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536
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555
560
574
578
590
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640
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708
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741
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752
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844
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898
900
903

903
904
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939

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946
956
964
965
972
972
975
984
985

985
996
999







Vivir en las alcantarillas.

Las tortugas ninja son unos mutantes de alcantarilla. El siglo XX ha presenciado el nacimiento de un nuevo planeta subterráneo, el de las cloacas con unas condiciones especiales de luminosidad, densidad del aire, humedad, etc.  A través de ellas se canalizan desde sustancias radiactivas, ácidos de alto poder corrosivo, potentes venenos químicos, infinidad de organismos en descomposición. La foto  es la de un alligator refugiado del huracán Katrina en las alcantarillas de Nueva Orleans.

     Seguramente todo el censo bacteriológico del planeta tenga aquí un representante, siempre peligroso y a veces letal; un solo gramo de heces humanas  contiene casi 900.000 bacterias.  Desde las alcantarillas es posible monitorizar incluso el consumo de determinadas sustancias, legales o ilegales (cocaína por ejemplo) y si es preciso ir acotando el origen de su consumo hasta extremos muy precisos, tanto como la embocadura desde la que tú comunidad de vecinos vierte sus aguas negras a la red general de alcantarillado. La intimidad como se ve es una entelequia.  


     Si existe un reservorio o lugar donde en un próximo futuro  pudiera surgir el virus que probablemente acabará con la especie humana este es su lugar: las alcantarillas. Pensamos que Ridley Scott  se inspiró para su serie Alien en esas inquietantes y frías redes de tuberías, que en total oscuridad, recorren el subsuelo de las grandes ciudades y en las que no funcionan los móviles y donde hasta las ratas se han quedado ciegas de pura adaptación al medio. Un medio peligroso donde los haya. Jamás veréis a ningún profesional de las cloacas aventurarse sólo a través de las galerías. Suelen ir de tres en tres y con apoyo exterior, provistos de linternas con avisador de nivel de batería. La calidad del aire es tan baja que se hace difícil la respiración. Si has seguido las entradas de esta serie ya sabrás los muchos peligros que amenazan a una persona sólo por respirar este aire en extremo degradado.

Ulan Bator. Mongolia

     Un mundo aparte, o mejor dicho paralelo; residencia y albergue diario para los jóvenes indigentes, los llamados niños rata” de Ulan Bator, por ejemplo, la capital de Mongolia. Un lugar si me apuran incluso acogedor en el que refugiarse de las terribles temperaturas gélidas de la capital más fría del mundo. Un sitio en el que comer, dormir y hasta reproducirse y al final, como siempre, pues morir apalizado por la policía o víctima de algún conflicto por el espacio subterráneo, o bien disputando con otros por la pareja. En este mundo subterráneo las reglas sociales son totalmente ecológicas, es decir: la ley del más fuerte. Las alcantarillas de Ulan Bator son lugares hostiles ocupados en parte por una población de adolescentes lumpen y poliadictos a diversas sustancias. Mas o menos el mismo paisaje de abandono que sufren en las de Bogotá niños abandonados o huérfanos, dedicados a la pequeña delincuencia para sobrevivir y que temen mas al rugido del trueno que a la policía pues una tormenta tropical puede hacer subir rápidamente el nivel de agua y ahogarlos. 




En Colombia se les conoce como : gamines
      Las de Bucarest, la capital de Rumanía también alberga a jovencitos adictos al pegamento y otras sustancias. Muchos de ellos son “romas”; gitanos rumanos,  se degradan con tanta rapidez que no han cumplido veinte años y parece que tuvieran cuarenta. En Las Vegas también, bajo las salas de juego de los mil hoteles de la ciudad viven centenares de personas instalados también en los tubos de la urbe. Se agradece que sus condiciones sean mejores que las del tercer mundo pues hasta disponen de literas. Vistos los estrafalarios comportamientos que a veces imponen las sociedades de la abundancia a sus ciudadanos, casi se puede llegar a pensar que ese gusto por este tipo de residencia obedece mas al snobismo que a una autentica necesidad. Quién sabe, a lo mejor se está apuntando aquí una tendencia cool. Incluso hasta puede ser una buena idea vivir en estas galerías, vista la borrachera de derroche que puede asaltar a algunos afortunados que han ganado miles de dólares en los casinos y manifiestan su alegría lanzando monedas por la taza del water. 

Ulan Bator. Foto Live


     Pero si es seguro que no tendrán esa suerte los menudos bengalíes, los habitantes de Dakar, la capital de Bangla Desh, rebuscan en las alcantarillas en busca de ínfimos tesoros caídos por accidente en las cloacas. Dakar tiene incluso una particularidad añadida, está prácticamente a nivel del mar lo que impide la inclinación mínima de la red de alcantarillado de forma que hay que esperar a las lluvias del monzon para que sean estas las que en último caso se ocupen de sanear sus cloacas
    Hace algunos años la gendarme ría italiana descubrió que las alcantarillas próximas a la estación Termini en Roma  eran utilizadas por emigrantes ilegales del tercer mundo en busca de ese calor telúrico  proporcionado por la mierda de las ricas cloacas de Occidente. La misma Cloaca Máxima, también en Roma, todo un símbolo de la historia del saneamiento y con mas de dos mil años de antigüedad soportaba la presencia de una ocasional población de indigentes en su encuentro final con el río Tíber. Las  calles de las grandes ciudades españolas en los meses mas fríos, y sobre las rejillas de ventilación de los subterráneos, son utilizadas como lechos por los indigentes, una forma suave del hospedaje clandestino en las alcantarillas pero  sin duda pariente próximo. 


Alcantarillas. Las Vegas
 
   












ELEFANTES. Anécdotas y curiosidades históricas de este animal.

Siempre hemos sentido una particular querencia por los elefantes, son una especie pacífica que no suele aprovechar  su superioridad física para intimidar agresivamente, incluso Plutarco[1] decía que los elefantes son los seres mas miedosos de la Naturaleza, aunque como veremos mas adelante estas afirmaciones hay que tomarlas con mesura. Este carácter apacible y tranquilo de los paquidermos ya llamo su atención en la antigüedad. El historiador romano Plinio El Viejo un autentico compilador de lo conocimiento de su tiempo experimentaba por ellos una natural simpatía, creía que era el animal más casto de la Naturaleza. Este aspecto inusual en la valoración de las cualidades de un animal venía impuesta por los excesos de todo tipo que se sucedían en la Roma Imperial[2], Plinio como buena parte de los escritores romanos se escandalizaba por la falta de decendia y recato de sus contemporáneos. Sostenía que estas bestias eran un ejemplo de pudor para la decadente sociedad romana, nadie podía conocer las peculiariades de los contactos físicos entre el macho y la hembra porque ambos se ocupaban de llevarlos con la mayor discreción. Esta empatía era también extensible a los habitantes de la ciudad, acostumbrados a la violencia extrema de los espectáculos del anfiteatro Flavio [conocido como Coliseo] y que creían justificado alejar a los paquidermos de la caza y muerte que se practicaba en la arena en los conocidas como «venationes» y en las que se llegaron a sacrificar en tiempos del Emperador Trajano hasta once mil animales con el fin de festejar la conquista de la Dacia, actual Rumanía. Roma no guardaba memoria casi de los 37 elefantes (loxodon africanos) que utilizó Anibal en su campaña,  sobre todo porque la mayoría de ellos perecieron al atravesar los Alpes

     Pero si hay un país en el que la relación con los elefantes adquiera perfiles de intenso reconocimiento este es La India, bueno, mas exactamente el subcontinente Indostanico. Las noticias mas antiguas llegadas a Occidente sobre el elefante las recibimos de forma indirecta y tienen mucho que ver con la retirada de Alejandro Magno de La India, a la vista de sus primeras escaramuzas con este paquidermo que espantaba a sus caballos.  Ctesias, un médico griego al servicio del rey de Persia, Artajerjes II viajó a la India por encargo de este entre los años 404-398 a.C , casi un siglo antes de la aventura de Alejandro, y ya refirió que la mayor parte de la población del mundo conocido vivía en esa tierras. Las bregadas tropas del Macedonio decidieron tras una primera victoria retirarse de La India a la vista de un ejercito de  proporciones tan descomunales que disponía de mas de 4.000 elefantes cual muro impracticable, aunque no es descabellada la exageración. Otro tanto le sucedió a su heredero en en el reino de  Babilonia que se reactiva en el año 312 a.C, en esta ocasión como capital de Selénico[3] que recibe un imperio de semejantes proporciones que se extiende desde el Mediterraneo hasta los límites de la India a la que incluso pretende invadir. Según Plinio[2] Selecuco se las vio con una masa infinita de 600.000 hombres y 9.000 elefantes movilizados por  Chandragupta  fundador del Imperio Mauria al Norte de La India.  Un océano descomunal de muchedumbres jamás visto en Occidente y que empujaron a Selecuco a la firma de un pacto por el cual renunciaba a la parte oriental de su Imperio a cambio de 600 paquidermos con los que intimidad a sus enemigos.

Elefante del Papa León X, regalo de Manuel I de Portugal

     Antonio de Monserrate[4], un jesuita nacido en Vic en el siglo XVI, decía que los elefantes, con ser tan poderosos, tienen dos enemigos marcados por La Providencia con el fin de templar la soberbia que les puede dar su tamaño: estos son los ratones y las hormigas. Sólo por esa razón, decía, los elefantes duermen con su trompa metida en la boca. Se anticipaba probablemente el jesuita al convenio que parecen tener las acacias africanas con un tipo de hormiga muy molesta para los elefantes y que es la única capaz de mantener alejado a este buen bruto de sus sabrosas hojas, que de no ser por aquellas habrían caído abatidas ante la voracidad del mismo. Montserrate es autor de un libro injustamente olvidado por lo prolijo de sus descripciones en la corte del Imperio Mogol [Mogol sin «n»] y nos proporciona cierta información que bien puede causarnos incredulidad. Refiere por ejemplo que los machos pueden volverse locos durante determinados episodios de su vida, y que esta enajenación violenta era aprovechada por los mogoles para realzar su utilización militar, pero como quiera que se trata de un animal con tendencias apacibles de la misma manera que aparecían estas febrículas violentas desaparecían, probablemente porque estuvieran relacionadas con el periodo de celo de las hembras. Pensaron pues los mogoles aprovechar las ventajas de un animal airado y decidieron alimentarlos con carne de tigre, creyendo que la fuerza de este felino pasaría al paquidermo haciéndole mas salvaje contra sus enemigos. En efecto nada de esto sucedía y el elefante conservaba su naturaleza tranquila. 


Terra. Giuseppe Arcimboldo. 1563

    Los emperadores mogoles mantuvieron una estrecha relación con este animal, hasta el punto de que sus favoritas eran transportadas a lomos de elefante, ahora bien, como quiera que ninguna mujer del harén podía ser vista por ojo alguno, llevaban esta restricción hasta ridículos extremos y cubrían la cabeza del elefante cuando transportaban a sus favoritas en una práctica conocida como purdha. El emperador Yahangir, un hombre extraordinariamente apacible, carácter bien extraño a la tradición guerrera de los mogoles, tenía cuatro amores en su vida: los perfumes, su mujer y los elefantes, el cuarto le llevó precipitadamente a la tumba, era un alcohólico. 

     Al sur de la India, y a pesar de la invasión musulmana de los mongoles en buena parte de su territorio, se mantuvo el conocido como Imperio de Vijyanagar. Algunos autores piensa que la resistencia del Imperio de Vijayanagar al huracán musulmán es lo que permitió a La India conservar las viejas tradiciones culturales y religiosas del hinduismo. Un viajero portugués Duarte Barbosa, en el siglo XVI, se ocupó de describir este territorio meridional en el que nuestro amigo el elefante, junto a los caballos era un ser tan privilegiado que incluso se le perfumaba De suerte que el delicado olfato de los elefantes parece que les llevaba a seleccionar en su dieta las flores más fragantes, es así que antes de devorarlas se embelesan con su aroma; la flor del naranjo estaba entre sus preferidas [5]

Elefante de La Torre de Londres

     Felipe II que había utilizado los servicios de jesuitas como parte de su red colonial e imperial, es el caso del  padre Montserrate,  también recibió como obsequió un elefante remitido a la Península precisamente por el virrey de la India, Francisco de Mascarenhas. Este animal  llegó al Monasterio del Escorial en el año 1583, controlado por un guía nativo a los que se conocía como mahouts. El elefante obsequió al rey con las habilidades de la que era capaz tales como inclinarse, tumbarse o coger frutas con la trompa. No es difícil imaginar el pasmo causado por la presencia de este animal en los paisajes españoles, aunque hemos de decir que no era la primer vez. En efecto, varios años antes, 1549, La Reina de Portugal, Catalina de Austria, tía de Felipe II había empezado a practicar la diplomacia de los animales. Aprovechando las grandes posesiones ultramarinas de este pequeño reino, cuyos monarcas en algún momento de la historia fueron los mas ricos de Occidente, importó a la metrópolis toda suerte de animales exótico con el fin de respaldar eventuales alianzas. Uno de estos animales fue una cría de elefante al que se le puso el nombre de Suleiman. Catalina de Austria obsequió con este presente a su nieto Carlos, hijo de Felipe II, aunque por razones no precisadas [bien puede tener que ver la naturaleza inestable de Carlos que se complacía en el maltrato de sus animales de compañía] el elefante acabó en la Corte Austriaca causando un natural asombro. El elefante Suleiman sirvió incluso como modelo y su cabeza puede contemplarse en una cuadro del pintor Arcimboldo con el que acompañamos esta entrada. En esta misma linea diplomática el prudente y hábil Manuel I de Portugal a principios del siglo XVI obsequió al Papa Leon X con un paquidermo albino de nombre Annone con el fin de agradecer la protección del Papado respecto a las nuevas rutas comerciales abiertas por el reino luso. La prodigalidad de los monarcas portugueses no tenía límite y de no mediar un desafortunado naufragio El Vaticano habría recibido también el testimonio de un rinoceronte blanco que se ahogó en el mismo. mas que nada porque su pesado cuerpo estaba amarrado a las argollas del buque y este lo arrastro hasta el fondo.


Mosaico romano. Las venationes, peleas y cacerías de animales en los anfiteatros del Imperio constituyeron uno de los festejos más solicitados por los ciudadanos del Imperio. El emperador Cómodo se había especializado, por ejemplo en la caza de avestruces.

     Luis IX de Francia, también conocido como San Luis aprovechó su presencia en el Norte de África, donde precisamente murió, para incautarse de un elefante con el que obsequió en 1255 al rey inglés Enrique III,  para este se habilitó un establo en la Torre de Londres. Un último episodio lo protagonizó el conocido Padre de la fuerza o Abû al- Abbâs. Este fue el significativo nombre de un elefante obsequio del califa Hârûm al-Rashîd  al Emperador Carlomagno. El animal desembarco en Porto Venere y murió ocho años después, tras pasear indolente su peso por todos los caminos de Europa septemtrional, no en balde las crónicas de la época se referían a él como Ambulabat o ambulator[6]


Os ofrecemos la bibliografía utilizada





[1] Plutarco «Vidas paralelas. Alejandro»
[2] Plinio, Historia Natural  VI, 22.4
[3] Fundador del Imperio Seleúcida. A la muerte de Alejandro Magno su Imperio fue repartido entre sus diádocos o generales, los mas importantes fueron el propio Selecuco, Ptolomeo en Egipto y Antígono en Macedonia.
[4] Comentario del Padre Monserrate en su viaje a la Corte de Akbar el Grande
[5] Chronica dos reis de Bisnaga
[6] Monachi Sangallensis de Gestis Karoli Imperatores. MGH. scriptores. TOMO II p 752. Ver detalles en  Les Carolingies et le califat abbaside [VIII-IX]  Philippe Sénac